El masoquismo en las relaciones homosexuales
Hola a todos. Hoy les quiero hablar de un tema muy personal y muy común dentro de lo que es la comunidad gay. Quiero hablar hoy del masoquismo. No me estoy refiriendo únicamente al sado-masoquismo de carácter sexual sino también al de carácter emocional. ¿Por qué nos excita más el chico cabrón que nos insulta que el que nos trae flores? ¿Cuándo podemos decir suficiente es suficiente?
Parece ser que los homosexuales tenemos tendencias autodestructivas, por eso somos a menudo promiscuos y nos embarcamos en relaciones amorosas masoquistas. ¿Pero porque? Indagando un poco acerca del tema y preguntando tanto a psicólogos así como amigos encontré ciertos patrones que me interesaba compartir con ustedes hoy aquí.
Según mis investigaciones todo se puede rastrear a nuestra relación con nuestra figura paterna. Si nuestro padre de pequeño nos trato mal y con desprecio por ser distintos lo más probable es que sintamos que no merecemos encontrar alguien que nos de cariño y por ello busquemos inconscientemente sustituir la imagen de nuestro padre con la de un hombre que nos maltrate emocionalmente.
Lo fascinante acerca de este punto es que pese a que uno se dé cuenta a nivel consciente de estas cosas y se dé cuenta de que se está rebajando aún así lo sigue haciendo. Nos seguimos interesando por el chico malo que nos maltrata y aunque nos emparejemos con el chico bueno una parte de nosotros nunca está enteramente satisfecha y seguramente sucumbiremos en algún punto a la tentación.
La única forma de solucionar este problema es solucionando nuestros problemas de la infancia con la figura paterna. Quizás arreglando la relación con nuestro padre y logrando que nos diga “te quiero y te acepto” estaremos cimentando las raíces para un futuro de felicidad en una relación estable con alguien que nos merezca.
De un modo u otro tenemos que despertarnos y ver que aquello del chico malo solo es gracioso durante un tiempo. En algún punto tendremos que dejar al chico de las flores entrar a nuestro corazón. Desde luego que allí el problema surge cuando nosotros nos convertimos en el chico malo del chico bueno. ¿Será un ciclo vicioso ineludible?
Ahora y como siempre me interesa conocer tus opiniones al respecto. ¿Eres el chico malo? ¿Te gusta el chico malo? ¿Encuentras un patrón entre la relación con tu padre y tus gustos sexuales y sentimentales? Queremos saber lo que ustedes están pensando así que no dudes en dejarnos tus comentarios.
Popularity: 1% [?]
También puedes leer


